Reservas imposibles, público 90 % internacional, un segundo turno cargado de fiesta y una cuenta que sale por un ojo de la cara
Si hay un lugar en España donde el fenómeno del postureo, el lujo playero y la fiesta desbocada alcanzan su máxima expresión, ese es Beso Beach Formentera. Durante nuestra ruta gastronómica por las islas junto a Cocituber, era una parada obligatoria acercarnos hasta este enclave mítico de Formentera. Un espacio que cuelga el cartel de lleno absoluto cada día del verano, donde conseguir mesa exige reservar con semanas de antelación y por el que pasa un público compuesto en un 90 % por visitantes internacionales. Famoso en todo el planeta por su legendario banco de «No hay verano sin beso», nos adentramos para comprobar si detrás de tanta pose y precios disparados realmente se come bien.
Propuesta gastronómica
La carta de Beso Beach ofrece una propuesta de corte mediterráneo orientada al lujo y al producto ostentoso:
- Precios astronómicos: hay que ir mentalizado de que la cuenta sale literalmente por un ojo de la cara. Como dictan las reglas del juego en la restauración de fiesta de Ibiza y Formentera, el caviar no podía faltar en la mesa para abrir boca en una comida donde el presupuesto se dispara sin miramientos.
- Cocina mediterránea y producto marino: más allá del espectáculo, la propuesta cuenta con arroces, mariscos, pescados frescos a la sal o a la brasa y carnes de buen corte. La ejecución es correcta y sabrosa, pensada para complacer a un cliente de alto poder adquisitivo, aunque la relación calidad-precio objetiva quede descompensada por el enorme sobreprecio del entorno.
- Platos para compartir: la comanda está ideada para pedir al centro, maridar con vinos de gama alta o champán, y continuar picoteando mientras el ambiente del local va subiendo de revoluciones a medida que avanza la tarde.
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Ambiente y ubicación
Estratégicamente situado en pleno Parque Natural de Ses Salines (Playa de Cavall d’en Borràs s/n, 07860, Illes Balears), una de las zonas costeras con aguas turquesas más impresionantes de Formentera. Es el rincón fotogénico por excelencia. Su icónico banco de madera grabado con el lema «No hay verano sin beso» acumula colas constantes para sacarse la foto de rigor que inundará las redes sociales.
Mientras el primer pase es algo más tranquilo para comer, el segundo turno es una autentica locura. La música del DJ sube de volumen, la gente empieza a bailar alrededor de las mesas, desfilan las botellas con bengalas y el almuerzo se transforma de lleno en un guateque playero desfasado.
Conclusión
Beso Beach Formentera es una experiencia que trasciende lo puramente gastronómico: se paga el sitio, el ambiente, la fiesta y el peso de la marca. Aunque la comida cumple y no se come mal en absoluto, los precios son descabellados y el ticket final duele. Sin embargo, si buscas vivir la escena ibicenca y formenterana en su máxima expresión junto al mar, sacarte la foto en el banco y pegarte una tarde de fiesta inolvidable como la que vivimos con Cocituber, es un lugar que hay que conocer al menos una vez en la vida.
Restaurantes en Ibiza
Etxeko (alta cocina de Martín Berasategui en Ibiza👨🍳), La Gaia (alta cocina con Estrella Michelin en un Hotel de 5 Estrellas⭐) y JONDAL (me ARRUINO en el MEJOR RESTAURANTE de IBIZA: demasiado CAVIAR y BOTELLAS de AGUA a 10€💵)!
